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martes, agosto 23, 2016


Ya he vuelto de unas magníficas tres semanas de vacaciones en mi casa, Riga, la capital de Letonia. Hacía un año y medio que no iba ahí. Echaba mucho de menos esa pequeña y encantadora ciudad. Además tenía muchas ganas de desconectar, escapar de todo. Aunque tanto España como Letonia estén en Europa y ambos países estén relativamente cerca, en realidad son dos mundos completamente distintos. Además yo vengo de una familia ruso-bielorrusa. Y los rusos pues, somos muy especiales.

Una de las razones por las que me gusta ir ahí es porque me hace ver de dónde vengo y a raíz de eso, valorar las cosas. No sé si sabéis mucho de historia, pero existió algo llamado Unión Soviética. Letonia era parte de ese estado hasta el año 1990 y yo nací en el 1993, por lo que en los años que crecí ahí, todavía se llevaba un "estilo de vida" soviético. Todos los países que han sido parte de la Unión Soviética se clasificaban como "Segundo Mundo". No éramos tan pobres como los del tercer mundo pero des de luego que nuestro estilo de vida estaba muy pero que muy lejos del de primer mundo. Os lo resumo con que los sueldos raramente superaban los 100€ al mes. Vivir se podía vivir. El transporte costaba 10 céntimos, la comida también era muy barata... Pero no llegaba para nada más. Nada de viajes, nada de caprichos. Como dice Drake, Started From The Bottom. Claro que a día de hoy las cosas han cambiado bastante. Los sueldos han subido (aunque tampoco demasiado), Letonia entró en Europa en 2004, todo está lleno de tiendas, hoteles, hay más oportunidades... Pero igualmente. Seguimos sin ser un país súper rico. Además, siempre que voy ahí, me quedo en la casa de mis abuelos. Típico piso soviético en el típico bloque de nueve pisos. Pero sabéis qué? Me encanta quedarme ahí! Me encanta sentarme en la cocina con mi té y mirar por la ventana mientras observo el parque verde que tengo delante. Me hace pensar en lo poco que se necesita para ser feliz. Y como he dicho antes, me hace valorar las cosas. Siempre que vuelvo a Barcelona, mi casa de aquí me parece lo más de lo más. Tampoco es que sea gran cosa... Es un piso normal. Pero en comparación con cómo vivía antes, hay bastante diferencia.

Otra de las razones por las que voy ahí es para ver a mis amigos de toda la vida. Ya llevo 13 años viviendo en España y en realidad es extraño que siga manteniendo amistades ahí, pero así es. Justo enfrente de mi bloque, hay una casa donde viven dos gemelas (bueno, mellizas, ya que no se parecen en nada). Tienen un año más que yo y des de pequeñas siempre jugábamos en el mismo parque. Los veranos que venía yo de España, siempre los pasábamos juntas. También me presentaron a una amiga suya que vive al cruzar el parque. Y así pues, año tras año yo conservaba mi amistad con esas tres chicas. Incluso en 2007 las tres se vinieron a mi casa aquí en Barcelona. Lo pasamos muy bien la verdad. Después, el mismo año, al venir a Riga me encontré una enorme pancarta en mi puerta con nuestras fotos en España. Fue una de las cosas más "cute" que jamás me habían hecho. De hecho, todavía la guardo. Y así cada año. Siempre que venía, hacíamos algo. Salir a cenar, conducir en coche sin rumbo con música a toda hostia, hacer barbacoas en su casa, fiestas... En cambio, este año todo fue un poquito raro la verdad. Una de las gemelas se ha casado y está embarazada. La otra trabaja muchas horas al día. En fin, que al final casi ni las he visto. La otra chica en cambio, también trabaja muchas horas al día pero aún y así, ha quedado bastante conmigo y hemos hecho bastantes cosas. Algo que agradezco mucho. Supongo que es algo que depende de cada persona. Pero vamos, me parece muy triste que las amistades se vayan perdiendo porque cada uno empiece a llevar su propia vida. Qué pasará cuando tengamos 40?

Otra de las personas con las que he pasado mis vacaciones ha sido la hija de una amiga de mi madre, que tiene 17 años. La conozco des de que era un bebé y obviamente antes no nos llevábamos por la diferencia de edad. Pero este año nos hemos unido mucho! También vino a mi casa de Barcelona hace poco e hicimos muchas cosas. Me la llevé de fiesta a Barcelona, a Lloret de Mar, fuimos a la playa, a las fiestas de mi pueblo... Y luego cuando estuve en Riga, volvimos a quedar. Y sabéis qué? Me he dado cuenta de que me lo paso mucho mejor con gente de 17 años que con los de mi edad. Los de mi edad cada vez más acomplejados, más aburridos, más ocupados con sus vidas de "mayores"... En cambio, los que son un poquito más jóvenes me parecen mucho más interesantes.

Volviendo a lo positivo del viaje... Como cada año, no han podido faltar mis bares con vistas y buenos cócteles. Me encantan los bares de Riga. Mucho más que los de aquí. Sobre todo en verano. Muchas terrazas en la parte histórica de Riga, decoradas con flores, música en vivo, etc. Es algo precioso. Y para cambiar un poquito, también fui una noche a lo loco a Tallin, Estonia. Llegamos a la ciudad a las siete de la tarde. Justo al llegar nos fuimos a un bar con vistas. Después paseamos un poquito por el centro histórico de Tallin y de verdad que es como si pasearas por un cuento de hadas. En serio, decir que es precioso es quedarse corto. Después de un paseito, nos fuimos a otro bar para tomar unas cuantas copas y calentar los motores para finalmente salir de fiesta. Acabamos en un club donde pusieron muchísimas canciones del Hip Hop de vieja escuela. Y es el estilo musical favorito tanto de mi como de mis amigas. Pusieron un montón de temazos antíguos como Breathe de Sean Paul y Blu Cantrell. Esa canción es de mis favoritas y de hecho todavía la tengo en mi lista de reproducción. Creo que nosotras éramos las únicas de todo el club que se la sabían haha. Y bueno, a parte del Hip Hop antiguo, también pusieron algunos temazos latinos como Gasolina de Daddy Yankee y Danza Kuduro de Don Omar. Imaginaros mi cara. Eso que estás perdido por el norte de Europa y de repente suena la Gasolina y además se la sabía todo el mundo haha. Fue muy divertido. Y bueno, a las seis de la mañana ya estábamos volviendo a Riga. Y en el bus de vuelta conocí a unas españolas (soy la típica loca que le habla a todos los españoles cuando está en otro país hahaha). Y resulta que esas chicas también eran de Barcelona. Les dije de dónde era exactamente y resulta que conocían mi pueblo y habían estado en las fiestas de aquí! Oye, pues, me alegra saber que mi pueblo sea tan famoso haha. Qué pequeño es el mundo, no?

La verdad es que ha sido un viaje genial. Me lo he pasado muy bien. Riga es una ciudad que me inspira mucho. Ir ahí es como hacer un "reset" en mi cabeza. Vuelvo muy despejada, muy tranquila, con muchos planes y mucha positividad. Y bueno, también he vuelto con 4kg más, haha (Valeria no te rías que no hace gracia). Y lo malo es que en España antes de irme ya había engordado otros 4kg. En fin, que broma a broma, en total ya son 8kg y a ver cómo los bajo. Ya os contaré más adelante de si pierdo más peso o qué. A ver si encuentro la inspiración y la fuerza de voluntad.

Y bueno, eso es todo. Espero que vosotros también hayáis pasado un verano genial! Os dejo con las fotos de mi viaje a Riga y Tallin, y con Bonbon. La canción de este verano. Para los que todavía no la conocéis, la canción es de Era Istrefi, una chica de Kosovo. Un territorio que pertenece a Serbia pero que se quiere independizar. La canción es en albanés y es uno de los motivos por los que mola escucharla. Es diferente a las de hoy en día. No es de extrañar que la canción se haya hecho tan conocida.
Otras canciones de este verano: No Money de Galantis, Purple Lamorghini de Skrillex y Rick Ross, Heathens de Twenty One Pilots y Give Me Your Love de Sigala.


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